Los culpables todavía no han pagado por la muerte Iñigo Cabacas, fiel seguidor del Athletic de Bilbao. Ya ha pasado un año desde la triste noche en la que Iñigo fue alcanzado por una pelota de goma disparada por un grupo de antidisurbios de la Ertzaintza tras el partido de Europa League que enfrentaba a los leones con el Schalke 04.






