
En hijosmarrones también somos unos literatos. No os perdaís la siguiente poesía.
| “Oh placer divino” | Caga el rico, aunque esto sea |
| que a mi corto parecer | mierda dura o diarrea |
| y aunque sea el más cochino | en un retrete lujoso |
| y nada tenga de fino | y es la mierda igual de fea |
| me sabe el mejor placer | Caga el niño, el anciano, |
| la niña cursi e idiota | |
| Cagar y sentir caer | el criado, la marmota |
| la mejor mierda sobre la taza | caga todo ser humano |
| “caray”, cómo se desplaza | función que nadie rehuye |
| del culo, para extender | |
| un perfume que dilata | Imagínate, lector |
| con ansias de hacer feliz | tu Dulcinea… cagando |
| de la más grande nariz | mire cómo está sentada |
| hasta la nariz más chata | cómo los dientes aprieta |
| y tiene una mano prieta | |
| Por eso vengo a cantar, | sobre la falda arrugada |
| pobre de mí, mal poeta | |
| lo que la humana paleta | Pasando éstas sudaderas |
| nunca se atrevió a pintar | hechas de dulzura y hiel |
| Por eso vengo a ensalzar | y en la otra mano un papel |
| y a cantar mucho y muy fuerte | fino, basto o como quieras |
| los placeres de cagar | Mírala, no puede echar |
| que no se pueden quedar | ese poco más de mierda |
| en un silencio de muerte | que queda atrás, mas “zas” |
| se oye un ruido, se pedea | |
| Porque aquí el hecho real | “ya está la mierda lanzada” |
| Es que todo el mundo caga | Mire el placer infinito |
| Desde el obrero sin paga | en su cara iluminada |
| Al más alto ministral | “que no da gusto ni nada” |
| tirarse un buen pedito | |
| Y, en fin, para conclusión | |
| que me diga el mundo entero | |
| si no es placer verdadero | |
| tras la buena digestión | |
| cagar a satisfacción | |
| y llenar el agujero |

